VANCOUVER, WA AUGUST 15, 2019 – En un artículo anterior, escribí sobre la Guerra de servicios para el bienestar en las comunidades, y sobre las nuevas expectativas que los arrendatarios comienzan a tener en lo referente a su calidad de vida. En la actualidad, promotores inmobiliarios como Bond Companies y Morgan Holdings, empiezan a considerar los servicios e instalaciones, especialmente aquellos dedicados al fitness, la salud y el bienestar, como los más atractivos en el campo de las viviendas multifamiliares, y con razón. Ryan Morgan, Project Manager en Morgan Holdings va aún más allá en sus declaraciones: “de hecho, diseñamos entorno a estos espacios”.

Antiguamente, el objetivo era llenar de máquinas estos espacios. El resultado, a menudo, era unas instalaciones abarrotadas, polvorientas y muy poco usadas. En la actualidad, la tendencia es la opuesta: se ofrecen espacios dedicados al fitness cada vez más abiertos y funcionales. Una forma de conseguirlo es ofrecer opciones de fitness virtual. Si todavía no has estudiado estas opciones a fondo, es el momento de que empieces a hacerlo, ya que se consigue ahorrar tanto espacio como dinero. Una sola máquina permite ofrecer cientos de opciones diferentes de clases de fitness y/o programas de entrenamiento. Compara los costes asociados a este tipo de servicio con lo que supone contratar a monitores. Considera lo que supone, no ya solo mantener económicamente a una plantilla de monitores, sino el esfuerzo de coordinar distintos horarios, asumir unos ingresos inciertos y tratar de llenar una clase en concreto.

Las clases virtuales ofrecen comodidad al consumidor, algo que cada vez es más importante. En la actualidad, un usuario ocupado que cuente con un gimnasio abierto 24 horas al que pueda llegar andando desde casa podrá reservar y organizar sus clases y entrenamientos por sí mismo cuando mejor le convenga.

Si construyes o reformas instalaciones de fitness, ten en cuenta que es importante pensar en el tamaño correcto en relación con el número de residentes. Si empiezas de cero, considera aspectos de diseño como techos altos, ventanas grandes y buena iluminación: así conseguirás crear un ambiente atractivo para los usuarios. Para Bond Companies, la regla es sencilla: al menos 1 metro cuadrado (10 pies) por vivienda. Las nuevas instalaciones deben contar con dos espacios bien definidos: uno para fuerza y cardio y otro para clases de fitness y wellness, con salas específicamente destinadas a dar las clases. En cuanto a Cortland, sugieren un mínimo de 46 metros cuadrados (500 pies) de espacio abierto para las clases. Por ejemplo, las instalaciones de Cortland y Bond/Morgan ofrecen equipamiento con opciones de clases bajo demanda. Las pantallas táctiles de Cortland ofrecen 600 clases diferentes. En un estudio realizado por esta empresa entre 600 residentes, se observó que para el 71 %, las clases de yoga serían su primera elección, seguido de kickboxing (56 %), bootcamp (52 %, zumba (50 %), y ciclo indoor (46 %). En último lugar, muy por detrás, los clubs de running.

En otro estudio llevado a cabo por NMHC/Kingsley, se vio que al 82 % de los arrendatarios les interesaban más las instalaciones de fitness que otras. Merece realmente la pena ese esfuerzo en diseño e inversión para que las cosas salgan bien. Ofrecer un espacio de vivienda en el que los arrendatarios se sientas orgullosos de estar y sientan que viven de la mejor forma posible, supone ofrecer mucho más valor que la mayor parte de la competencia.


By: TOM JOHNSTON | VP DISTRIBUTOR & GLOBAL VERTICAL SALES

Core Health & Fitness, LLC