¿Qué tienen en común marcas como Cocacola®  , Klinex® , Cacaolat® , Google®…?

Que asociamos de forma directa un producto con dicha marca. Es fácil de entender que lograr esta asociación es el sueño de cualquier empresa, aunque muy pocas lo consiguen. Nautilus®  en Estados Unidos de la mano de Arthur Jones lo logró hace 50 años y desde entonces ha sido considerada como la pionera en fabricar máquinas modernas de ejercicio. En aquella época en Estados Unidos, las máquinas de ejercicio eran conocidas como Nautilus, cientos de gimnasios Nautilus se abrieron por todo el país y Arthur Jones apareció en la revista Forbes como una de las 50 primeras fortunas del mundo. ¿Cuál fue su secreto?

Sólo tenías que realizar una visita a las instalaciones de Nautilus Sport/Medical Industries en Lake Helen (Florida) para darte cuenta que Arthur Jones era especial y nunca te dejaba indiferente… un genio para unos o un loco excéntrico para otros.

Desde el cartel que podías ver desde la calle que ya dejaba claras sus intenciones…“Nautilus Time Machines” hasta la recepción donde te encontrabas con dos robustos corrales que albergaban el hogar de dos inmensos cocodrilos de 6 metros de largo.

Cuando superabas a los reptiles y te adentrabas en sus instalaciones te sorprendía encontrarte con el estudio de televisión más grande del mundo de la época. Según comenta Gary Bannister, éste era de mayor capacidad que los estudios de la ABC, NBC y la CBS juntos. En otra sección una sala oscura albergaba cinco acuarios de agua salada con conchas marinas (Nautilus) traídas de la costa de Japón.

La sala adyacente era un salón acristalado que te bajaba de forma electrónica a un lago lleno de cocodrilos y que era la sala donde los “expertos” en el campo del ejercicio debatían. Una amplia pantalla de televisión en la sala de espera mostraba a un hombre con camisa y bigote que decía sentado desde una silla de despacho: “Existen solo 3 cosas de valor en esta vida: aviones rápidos, grandes cocodrilos y mujeres jóvenes”. Este era tu primer contacto con Arthur Jones. Una forma de actuar difícilmente entendible en la actualidad y marcada por la fuerte personalidad de uno de los pocos genios que hemos tenido en el sector del ejercicio, pero que vista en perspectiva 50 años más tarde, nos ha dejado un legado de incalculable valor.

Si tenias la suerte de visitar su residencia vacacional llamada “Jumbolair” en las afueras de Ocala, te encontrabas ante una de las mayores reservas de animales del país con más de 100 elefantes africanos, un gorila africano, 3 rinocerontes blancos, la colección mayor del mundo de serpientes venenosas y 1.400 cocodrilos de 24 especies.

Arthur Jones no engañaba cuando hablaba de aviones tampoco, ya que disponía uno de los aeropuertos privados mayores del mundo en el que disponía de un BoeingÒ747 y más de 10 aviones de otro tipo utilizados para traer a sus instalaciones a médicos y educar a un colectivo que según Jones… “no sabían nada sobre ejercicio, rehabilitación o nutrición”.

 

Lucas Leal

Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y Gerente de la academia Resistance Institute